Celebrando las diferencias | Iglesia en casa – Parte 5

Compartimos una breve historia de Wilma, ella nos cuenta una historia sencilla para entender que todos tenemos diferentes perspectivas y una cosmovisión muy diferente. Esto es clave entender para generar la dinámica que tu grupo necesita para interactuar mejor. "Fui al interior del país a visitar a mi hermana y estábamos por preparar la comida. Ella me dijo vamos a buscar mandioca. Entonces, las dos nos pusimos de acuerdo que teníamos que cambiarnos de ropa. Yo le digo que voy a cambiarme de ropa y ella también se fue a hacer lo mismo. Después nos encontramos en el pasillo. Yo le miré a ella y ella me miró, y las dos nos reímos porque ella estaba vestida con un sombrero, con camisa mangas largas, pantalón, botas y un machete en mano. Yo en cambio, estaba vestida con una blusa, con un jeans, zapatos y llave en mano. ¿Por qué? Porque para mí, ir a buscar mandioca es ir al supermercado y para ella buscar mandioca significa ir a su chacra."  En pocas palabras, llamamos de la misma forma a diferentes cosas. En este tiempo entender las diferencias es nuestra mayor riqueza. Cuando nosotros decimos, por ejemplo, vamos a ir a la iglesia hoy en día, eso puede significar cosas diferentes. ¿Qué significa para vos ir a la iglesia? Para mí, ir a la iglesia es ir a un edificio. Para otros, la iglesia está asociada a reuniones en grupos pequeños, en casas particulares, lo que algunos denominan "células", etc. Sea como sea, la vida de iglesia es comunión, la iglesia es un cuerpo y por lo tanto se vive intencionalmente en comunidad. ¿Por qué? Porque necesitamos de otros para crecer, para conocer más a Jesús y nos desafiamos en fe los unos a los otros.
“Mantengámonos firmes, sin dudar, en la esperanza de la fe que profesamos, porque Dios cumplirá la promesa que nos ha hecho. Busquemos la manera de ayudarnos unos a otros a tener más amor y a hacer el bien. No dejemos de asistir a nuestras reuniones, como hacen algunos, sino animémonos unos a otros; y tanto más cuanto que vemos que el día del Señor. Hebreos 10:23-25